Ushuaia es la ciudad más austral del planeta, encajada entre el canal de Beagle y los montes nevados de Tierra del Fuego. Tiene algo de puerto de frontera: barcos rumbo a la Antártida, casas de chapa y una luz muy particular.
Es el punto final natural de un viaje de norte a sur. Con tres días se navega el canal, se camina y se conoce el presidio.
Qué hacer
Lo que recomendamos después de haberlo hecho nosotros.
La ventana correcta del avión
El truco que damos siempre a nuestros viajeros: a la ida, sentaos en el lado izquierdo; a la vuelta, en el derecho. La aproximación sobre el canal y la cordillera fueguina es un espectáculo, y se lo pierde quien va del lado que no toca.
Trekking a Laguna Esmeralda
La caminata que recomendamos: turba, bosque y una laguna de color imposible al final. Media jornada, sin dificultad técnica.
Navegación al faro
Loberías, colonias de cormoranes y el faro Les Éclaireurs, el que todo el mundo llama el faro del fin del mundo.
Visita guiada al presidio
El antiguo penal, hoy museo. Con guía se entiende cómo se pobló esta ciudad y por qué está donde está. Mucho mejor de lo que suena.
Centolla fueguina
El mejor marisco del país se come aquí. Vale la pena reservar en un sitio bueno, no en el primero del puerto.
Lo que no recomendamos
La navegación a la pingüinera. Se lleva prácticamente el día entero de navegación para el rato que se está con los pingüinos. Con el mismo tiempo se hace la Laguna Esmeralda y el presidio, y se aprovecha mucho más.